Columbo
Es difícil ser adicto al cine a temprana edad, porque el cine te cuesta dinero. A no ser que seas explotado laboralmente en tu etapa infantil, es algo complejo manejar los recursos para consumar aquella avidez cinematográfica. Por eso siempre el consuelo ha sido la televisión.Como todos, siempre vagué por los canales viendo las mismas series que todos han visto, con algunas preferencias más especiales que otras. Aún me cuesta entender que no muchos recuerden aquella gran producción llamada "Automan". ¿Alguien acaso no quiso tener su propio cursor?
Pero no quiero salir del tema por el cual convoco su atención, que no es sino otro que aquel genial personaje de gabardina, Columbo. Qué gran serie (si es que califica como serie, más bien es una saga de películas). Columbo es el detective que no ocupa lupas, ni está revisando huellas como condenado, e incluso diría que es inepto con la tecnología. Su única y mejor herramienta es la observación humana.
Columbo es un esotérico, un genio pintoresco enmascarado en su aparente estilo desgarbado. Un tipo que necesita -merecidas- ocho horas diarias de sueño.
Desde aquel primer capítulo de 1971, dirigido por el entonces mocoso Steven Spielberg, que Peter Falk quizás nunca pudo quitarse su habitual indumentaria. Fue, es y será siempre el personaje que encarnó. Nada más vean "Las Alas del Deseo"...
Salibé apenas ví que la serie había sido editada en DVD. Así que para los connacionales que estén mirando, dejen sus actividades y hagan click-zurdo aquí (si no es mucho esfuerzo) para su arriendo.






